Google+ Terapia conductual

viernes, 26 de mayo de 2017

Registro tipo C: bloque continuo


Hay conductas que tienen la característica de que es difícil decir cuándo comienzan o cuándo terminan; en estos casos es de mucha utilidad el registro de bloque continuo.

Este registro consiste en dividir el periodo de observación en pequeños intervalos uniformes y en anotar si la conducta de interés ocurre o no en cada uno de esos intervalos.
Si se utiliza, por ejemplo, un bloque de 10 segundos, esto quiere decir que el tiempo total de observación se divide en lapsos de 10 segundos; cada 10 segundos se inicia un nuevo bloque y el observador anota si en cada bloque ocurrió o no la conducta de interés.

Usos y limitaciones. Es útil en aquellos casos en que la conducta es de duración variable y permite una medición de su frecuencia en forma continua. Es posible registrar varias categorías simultáneamente, pero no deben ser más de cuatro.

Este registro tiene la desventaja de que sólo se sabe si la respuesta ocurrió y se desconocen las condiciones en las que se presenta.

La figura muestra un modelo de protocolo para el registro tipo C, así como la forma de graficar los datos. Obsérvese que el tiempo de observación está dividido en intervalos de 10 segundos y se ejemplifican las categorías conductuales (x, y, z); el registrador debe anotar en la celdilla correspondiente si ocurrió o no una o varias de las categorías.

Otra forma de registro es anotar en el espacio de cada intervalo el símbolo de la categoría o las categorías que ocurrieron en ese lapso. En la gráfica se puede observar que se presentan los datos de varias conductas a la vez, por separado (categorías conductuales x, y y z).




Modelo del protocolo para registrar, parte 1, y para graficar, parte 2, al usar un registro tipo B; bloque continuo

(Galindo,etal., 1980)

Registro tipo B: ocurrencia por oportunidad.


Se registra la conducta cada vez que ocurre. En este caso se le da al sujeto la “oportunidad” de que responda, presentando un estímulo ante el cual debe actuar; el estímulo puede ser una serie de instrucciones o la simple respuesta de un modelo. En cada caso se precisa el tiempo máximo que puede transcurrir entre el estímulo del instructor y la respuesta del sujeto (latencia), y se definen las categorías a registrar delimitando la forma en que debe actuar el sujeto para que su respuesta se anote como correcta.

Usos y limitaciones. Es un registro sencillo y apropiado para medir respuestas claramente definidas ante condiciones específicas. La conducta a registrar debe ser relativamente corta.

Este registro tiene la desventaja de que no toma en cuenta las aproximaciones a la respuesta correcta, sino dos instancias, correcta o incorrecta.


Tampoco tiene en cuenta la duración de la conducta. Sólo se puede registrar una sola categoría de un sujeto en una determinada situación.


Modelo del protocolo para registrar, parte 1, y para graficar parte 2, al usar un registro tipo B; ocurrencia por oportunidad.

(Galindo, etal., 1980)

Registro tipo A: anecdótico

Este registro se emplea, por lo general, como un primer paso para comenzar a observar una conducta. Es un registro casi indispensable, anterior a cualquier otro registro más específico.
Con él se obtiene información sobre una gran cantidad de conductas y se tiene una idea de las variables que las están controlando; asimismo, da una idea de la frecuencia de algunas conductas y de las posibles categorías conductuales, y ayuda a seleccionar el tipo de registro que se ha de utilizar posteriormente.

Si las conductas son peligrosas debe omitirse la evaluación inicial.

Consiste en anotar, en términos de conducta observable, todo lo que ocurre en una situación específica, durante el periodo de observación.

A partir de las observaciones se definen las categorías de las conductas que se considera necesario registrar; para esto se divide el protocolo de registro inicial en una escala que incluye antecedente, conducta y consecuencias, para analizar de esta forma las condiciones en las que se produce la conducta de interés.

        Modelo del protocolo para analizar los datos obtenidos con un registro tipo A; anecdótico.

Sus limitaciones más obvias son que el observador no puede registrar todo lo que ocurre y que lo que se anota depende de la experiencia del registrador; por otro lado, es difícil computar la confiabilidad y cuantificar las conductas registradas.

Los datos de este registro no se pueden graficar.


(Galindo, et al., 1980)

sábado, 20 de mayo de 2017

jueves, 2 de febrero de 2017

Precursor de conducta problema

Las características definitorias de una respuesta precursora es su relación temporal y probabilística con una respuesta.

Un precursor precede y predice la ocurrencia de una conducta. Varios estudios han demostrado que los precursores del conducta problema severa a menudo son menos graves que el comportamiento que preceden y se mantienen por las mismas consecuencias.
Estas características hacen que el comportamiento precursor sea relevante para la evaluación y el tratamiento de la conducta problema grave por varias razones.

En primer lugar, un análisis funcional de la conducta precursora puede ser útil cuando el comportamiento objetivo (severo) ocurre rara vez.
En segundo lugar, un análisis funcional de comportamiento precursor podría ser considerado cuando el comportamiento severo plantea un riesgo significativo.
Finalmente, el análisis de los precursores puede facilitar el tratamiento o la prevención del comportamiento severo. 

Fahmie, T. A., & Iwata, B. A. (2011).
 

martes, 31 de enero de 2017

Trastorno psicológico

La definición fundamental de trastorno psicológico, independientemente de la forma que tome, es en función del juicio de la sociedad respecto de lo que es conducta aceptable y este juicio implica ya sea la frecuencia o la intensidad de la conducta (Ross, 1980).
Por lo que se afirma que una conducta problema es una clase de respuestas que, tomando en cuenta su frecuencia, intensidad, duración y desviación de los estándares socialmente aceptados, tiene consecuencias desfavorables tanto para el propio sujeto, como para quienes lo rodean (Pineda F., et. al 1992). 

viernes, 21 de octubre de 2016

INTERRUPCIÓN Y REDIRECCIÓN DE RESPUESTA (IRR) Response Interruption/Redirection (RIR)

Es un procedimiento usado para disminuir conductas que interfieren con una tarea, predominantemente las repetivas, estereotipadas y autolesivas. Que son mantenidas, probablemente por reforzamiento sensorial y no por la atención o escape, siendo resientes a los procedimientos de control.  El IDR contiene dos componentes principales

1.- Interrupción de respuesta.
Se evita que el sujeto ejecuté en el comportamiento de interferencia, usando un bloqueo físico y/o verbal a los intentos del sujeto de ejecutar la conducta de interferencia.

2.- Redirección de respuesta.
El Segundo componente de la intervención, se dirige a promover en el sujeto una conducta alternativa más apropiada.


Ahearn, W. H., Clark, K. M., MacDonald, R. P. ., & In Chung, B. (2007)

lunes, 17 de octubre de 2016

EL ANÁLISIS DE LA CONDUCTA COMO METODOLOGÍA

El análisis de la conducta constituye una metodología de investigación básica y aplicada sustentada en los principios y supuestos del conductismo, entendido como una filosofía de la psicología.

Aunque el análisis de la conducta no constituye por sí mismo una teoría o enfoque teórico dentro de la psicología, es una metodología que presupone y conlleva necesariamente criterios teóricos.

 El análisis conductual aplicado se distingue de otras técnicas psicológicas por el énfasis que carga en el control ambiental, en la medición continua de la conducta y en la evaluación rigurosa de los procedimientos de intervención.


Estamos en realidad en el umbral de lo que será una época en que las técnicas conductuales contribuirán en forma preponderante a reformular concepciones tradicionales sobre lo que es la vida social y a modificar las estructuras con el objeto de crear un mundo más humano.

Cueli, José y Reidl, Lucy (editores) (1972)